Julio de 2026
¡Ninguna cosa!
Nancy McDaniel daba una charla recientemente ante una congregación y tuve la gran alegría de escucharla en la transmisión en línea. Ella se refirió a una circunstancia que ocurrió repentinamente. Sucedió de la nada—en un momento ella estaba bien y al siguiente, ya no. Ella antecedió su historia diciendo que ella no es del tipo de persona que piensa que todo lo malo que pasa proviene del enemigo. “A veces, no tomamos las mejores decisiones”, dijo. “Y, algunas veces, esas decisiones llevan a consecuencias.” Pero esta circunstancia en particular a la que se refería era, de hecho, una cuestión de batalla y ¡sí venía del enemigo! Al abordar la situación batallando en oración, recibió un mensaje de texto de una intercesora.
La intercesora le entregó una cita bíblica que cambió la apariencia de la batalla. Estaba en Juan 14:30, “Ya no hablaré más con ustedes, porque viene el príncipe de este mundo. Él no tiene ningún dominio sobre mí.” Algunas otras versiones lo dicen así:
- “Él nada tiene en mí.”
- “Él no tiene poder para vencerme.”
- “Él no tiene poder sobre mí porque no tiene nada que usar contra mí.”
Al procesar Nancy esa escritura con el Señor, la guio a un lugar más profundo con Él.
Es un lugar en donde no hay lugar para que entre el maligno. ¡No hay lugar! ¡Ningún acceso! ¡Nada! ¡No hay asidero para el enemigo! ¡Hoy Nancy está mejor que bien! No solo sí atravesó esa circunstancia, sino que el Señor la llevó a un lugar más profundo en donde estar cubierta por Él. Ella concluyó diciendo que estamos en un tiempo crucial en el que no hay lugar para que nada tenga de donde asirse en nuestro corazón—¡nada excepto el amor de Dios! ¡Es la hora de que la Sangre quite todo asidero de nuestra alma para que no haya nada que nos comprometa!
Acá están algunas declaraciones de Nancy para nosotras. ¡Declárelas en voz alta sobre su vida!
- Declaro que la sangre de Jesús cubre y permanece sobre cada área de mi vida.
- Declaro que nada, nada, tiene control ni derecho sobre mí. Ni en mi cuerpo, ni en mi espíritu, ni en ningún lugar de mi alma.
- Satanás no tiene lugar en mí. Las tinieblas del pasado, presente o futuro no tienen derecho, ni asidero ni lugar en mi alma.
- Hay Uno que tiene mi vida en sus manos. ¡Es mi Señor Jesucristo! Por Su sangre soy libre.
- ¡Ningún mal, ni tinieblas, ni trauma, ni enfermedad, ni circunstancia, ni la opinión de otros puede paralizarme!
- Nada más tiene control sobre mí porque estoy escondida con Cristo en Dios. (Colosenses 3:3).
Luz a las naciones
Una iniciativa de oración estratégica
¿Sabía usted que puede adoptar una nación en oración?
Adoptar es un verbo y significa:
- Tomar por elección en una relación (un hijo, heredero, amigo, ciudadano, etc.)
- Tomar, haciéndolo propio, aquello que no lo es naturalmente.
¿Cómo luce eso en una oración? Abajo encontrará el listado de naciones por las que estamos orando cada mes. Pida al Espíritu Santo que llame su atención por una nación en esta lista. Esté atenta a que una sobresalga para usted. Tal vez no escuche Su voz al momento de orar. Pero, quizás después usted estará escuchando las noticias y escuchará que mencionan uno de los nombres. O tal vez esté leyendo la lista y uno de ellos capta su atención. ¡Tome eso como señal de Dios de que Él quiere que elija esa nación! ¡Acaba de decidir que adoptará a esa nación!
A continuación, acuda a Él en oración. Tal vez no se le ocurrió, pero igualmente recibió el nombre. Así es adoptar a una nación. Al interceder por ella, Dios abrirá un lugar en su corazón para esa nación. Él pondrá Su amor a favor de la población y usted comenzará a pedirle que los habitantes vengan al conocimiento del. ¡Estará cuidando de la nación en oración! ¡Todos podemos hacer esto! Por favor, acceda al sitio web de Aglow en www.aglow.org. Luego, vaya a la pestaña de Ministerios (Ministries) y seleccione la pestaña de Oración (Prayer) y allí, verá la pestaña Luz a las Naciones (Light the Nations). Ábrala y lea acerca de esta iniciativa y también revise el sitio web si quiere más información acerca de cada nación que aparece a continuación.
Afganistán, Algeria, Azerbaiyán, Bahréin, Comoras, Yibuti, Egipto, Palestina, Indonesia, Irán, Iraq, Israel, Jordania, Kuwait, Kirguistán, Kazajstán, Líbano, Libia, Mauritania, Marruecos, Mozambique, Nigeria, Omán, Pakistán, Qatar, Arabia Saudita, Siria, Somalia, Somalilandia, Sudán, Tayikistán, Túnez Turquía, Turkmenistán, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Sahara Occidental, Yemen.
Las fechas para orar en el sitio serán 22 de septiembre al 4 de octubre de 2026. ¡gracias por participar en la oración junto con Aglow y los otros treinta y ocho ministerios en el mundo, para ir por esas almas!
Rodear a Israel con oración
Escrito por John McCroskey, oración estatal para Aglow, Texas, EUA
«Vienen días, afirma el Señor, «en que haré un nuevo pacto con Israel y con Judá. No será un pacto como el que hice con sus antepasados el día en que los tomé de la mano y los saqué de Egipto, ya que ellos lo quebrantaron a pesar de que yo era su esposo, afirma el Señor. Este es el pacto que después de aquel tiempo haré con el pueblo de Israel, afirma el Señor. Pondré mi Ley en su mente y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo. Ya nadie tendrá que enseñar a su prójimo; tampoco dirá nadie a su hermano: “¡Conoce al Señor!”, porque todos, desde el más pequeño hasta el más grande, me conocerán, afirma el Señor. Porque yo perdonaré su iniquidad y nunca más me acordaré de sus pecados.» Jeremías 31:31-34
Padre, oramos que por tu Espíritu Santo el pueblo judío sea llamado a Jeremías 31:31-34, que lo lean por sí mismos y disciernan correctamente para llegar a la salvación en su Mesías, Yeshua.
Una nota y una oración
Recuerdo cuando batallaba con una área particular en mi vida. Yo era una creyente relativamente nueva y el Señor comenzaba a tratar con algunas áreas de mi vida que necesitaban ser podadas. Me iba bien por un tiempo. Luego el ritmo de la vida aceleraba y me quedaba atrapada en el ciclo carnal otra vez. Y cualquier avance que había logrado, ¡se desvanecía! No parecía poder mantenerme libre. Había un asidero del enemigo en mí. En mi frustración, acudí a una señora mayor por sabiduría.
Luego de explicarle mi dilema, me contó una historia. Me dio que cuando era nueva creyente, Dios la libró del espíritu del enojo. Un día, mientras iba conduciendo a casa luego del estudio bíblico recordó las palabras de alguien en el estudio que la acusó de algo en lo que ella no había participado. Mientras iba conduciendo pensó en lo que había dicho esa persona. En eso estaba cuando sintió como si un paño húmedo cayó sobre ella (en el espíritu). ¡Sintió todo ese enojo de nuevo! Mientras iba manejando le dijo al Señor, “¿Pensé que ya había resuelto eso?” Y antes que el Señor pudiera responderle, ella dijo, “¡Él SÍ me libró! ¡Fuera!” Y tan rápido como llegó ese espíritu, se fue.
El enemigo estaba probando su liberación e intentaba agarrarse de ella otra vez, pero tan pronto indicó que había sido libertada, ¡se dio cuenta que el enemigo no tenía nada en ella! ¡Ningún derecho! ¡Ningún poder! ¡Nada que usar en su contra! Al explorar las áreas de nuestra vida en donde le hemos dado lugar al enemigo, en donde puede tener de donde agarrarse, rindamos todas esas áreas a Dios para permitir que su amor llene esos espacios.
Declaramos que nada tiene control sobre nosotros porque estamos escondidas con Cristo en Dios.
Con gozo,

Directora internacional de oración