resplandeciente

Que Él crezca

Este es un extracto de uno de los blogs de Jane. Para leer el blog completo, visite: Que Él crezca

Una amiga me recordó un artículo que había salido publicado recientemente en la revista Charisma. El título era, “¿Escuchas la alarma?” El autor hablaba de la tormenta que se avecina. Mi naturaleza no es la de ser alarmista. Sin embargo, con el incremento del discurso de odio y la violencia en el mundo, es imposible no percatarse de que vivimos en tiempos que manifiestan cada vez mayor oscuridad. La necesidad de luz, de una luz resplandeciente, es algo que la gente anda buscando cada vez más. Las personas andan en búsqueda de esperanza, aliento, y del fundamento sólido que la verdad brinda... siento que hay urgencia en dar ciertos pasos necesarios, siguiendo las llamadas que el Señor ha estado haciendo. Lo hacemos sin una sensación de temor, sino porque estamos preparados.

  • Tome tiempo en silencio para sentarse ante Su presencia.
  • Tome tiempo para conversar con Él.
  • Ore desde una postura de paz.
  • Hable desde ese lugar de quietud interna.

Que Él crezca en su interior para que su luz sea aún más resplandeciente.

Poder

La Palabra de Dios no fallará

Este es un extracto de una de las cartas de Jane. Para leer la carta completa, visite: Su Palabra nunca falla

En el Nuevo Testamento, Dios dice, “Mi palabra es una semilla”. Usted nace de nuevo de una simiente incorruptible. Dutch explicó que ‘semilla’ es la palabra sperma. Dios dice, “La semilla de Mi Palabra tiene vida y cuando Mis palabras son sembradas, tienen la habilidad de reproducirse. Cuando Mi Palabra sale, el Espíritu Santo se mueve y desata Su poder con Mi Palabra y los dos se unen y ahora, ya no son solo palabras –sino que son palabras-vida que comienzan a germinar y reproducirse”. ¡Qué verdad tan poderosa e increíble! (Vea el vídeo de Dutch)

Al continuar revelándose esta verdad, Dutch compartió que la traducción literal de Lucas 1:37, “porque nada hay imposible para Dios” es, en realidad, “Porque ninguna palabra hablada por Dios carece de poder”. Léalo nuevamente: ¡NINGUNA palabra hablada por Dios carece de PODER! Cada palabra que Dios habla contiene el poder y la habilidad creativa de producir lo que Él ha dicho. ¡Ni una de Sus palabras fallará!