Cartas de Jane

(Traducción de computadora)

Querida familia de Aglow,

En Richmond, Aglow pasó por un portal. El viejo falleció y el nuevo estaba delante de nosotros. ¿Qué podría significar esto? Aunque muchas cosas pasaron por nuestra mente, tal vez no consideramos la amplitud de lo nuevo.

Por lo tanto, les escribo hoy con sentimientos encontrados para informarles que Diane Fink, que ha trabajado en Aglow durante 30 años, dejará la sede a fines de julio. Diane compartió con nosotros que ha sentido que este es "el momento correcto" para esta transición en su vida. No fue una decisión fácil para ella, sino una que se hizo con mucha oración y consideración. Ella siempre será parte de Aglow y lo expresó de esta manera:

Cuando me voy, no me voy de Aglow, solo el día a día trabajando en la sede. Siempre seré parte de Aglow. Mi corazón está lleno de inmensa gratitud hacia Dios por traerme aquí para ser una pequeña parte del increíble trabajo que está haciendo en las vidas de mujeres y hombres a través de este ministerio. Te estoy eternamente agradecido, Jane, por todo lo que has sembrado en mi vida, así como a todos aquellos con los que he tenido el privilegio y el honor de trabajar conjuntamente en el campo de Aglow.

Aunque nuestra amistad y relación no cambiará, la echaremos de menos aquí en la sede.

Sabiendo que es Dios quien nos mueve según su tiempo y sus planes, liberamos a Diane con bendiciones y con la confianza de que Dios va delante de ella.

Amor,

Jane Hansen Hoyt
President/CEO
Aglow International

Al recibir esta carta, habrá transcurrido poco tiempo desde que concluimos nuestro peregrinaje a Israel y desde que la embajada de EUA fue sido trasladada de Tel Aviv a Jerusalén. El mundo está pendiente de este evento histórico y profético. Me imagino lo mucho que el Cielo se regocija con el reconocimiento de que Jerusalén es la capital de Israel. El Cielo lo estableció desde el inicio y ahora, el mundo ha elegido, ya sea alinearse y apoyar esta realidad, o ha elegido oponerse a ella.

Cuando Dios expresa Sus intenciones con palabras fuertes, éstas impactan la Tierra –como sucedió en Richmond en la celebración del quincuagésimo aniversario– y se nos da la opción de responder. Nuestras respuestas pueden variar según nuestro caminar con el Señor.

Algunos dirán, “Ah, yo no puedo hacer eso”, al hacer un inventario personal de los “Sí puedo y No puedo”, según sus éxitos o fracasos pasados. ¡Gran error! Algunos inmediatamente ven al enemigo en común a la cara –a ése llamado temor– y permiten que los domine, incluso en la mente natural.

Por supuesto, el enemigo presentará todos sus argumentos de por qué las fuertes palabras de Dios son tan solo pensamientos simplones, necios y sin mérito. No puede ser Dios...

En su mensaje del domingo en Richmond, Graham Cooke dijo, “La diferencia entre el cumplimiento de una promesa y una manifestación parcial de ella es, literalmente, la calidad de su actitud y su acercamiento a la palabra que Dios ha dado”.

¡Cariñosos saludos para ustedes! Confío en que están disfrutando de la presencia del Señor de maneras cada vez mayores. Es Su presencia la que nos define y es de Su presencia de donde deben fluir todas nuestras actividades.

Al concluir su mensaje Graham Cooke en Richmond, VA con una palabra profética para nosotros, hizo referencia a mí como la guardadora de las llaves proféticas. Es de las llaves proféticas en torno a las finanzas de lo que quiero hablarle en esta carta.

La identidad abre el acceso

Sabemos que la identidad es clave para la transformación.

  • Los recursos vienen por causa de la identidad.
  • Las promesas se realizan por causa de la identidad.
  • Sus necesidades son suplidas por causa de la identidad.
  • Su herencia es concedida por causa de la identidad.

En mi carta de enero, envié el enlace para Healing in His Glory, un canto que escribió Lindell Cooley durante el avivamiento de Brownsville. He continuado escuchándolo al conducir, al estar en mi tiempo en silencio y al estar en la oficina. Espero que lo hallen tan lleno de vida como yo. Hay sanidad en Su gloria.

Luego que habló Chuck Pierce en Richmond, VA, él me comentó que le gustaría pasar un tiempo juntos. Siguiendo con su comentario, lo invité a las Oficinas Centrales en donde pasó la mañana del lunes con nosotros. Siento que les interesará saber qué se habló.